Red Eléctrica de España (REE) ha presentado el anteproyecto y el estudio de impacto ambiental de la interconexión eléctrica entre España y Francia por el Golfo de Bizkaia.

Con los objetivos de descarbonización y de lucha contra el cambio climático, la nueva interconexión favorecerá la integración de energía renovable, incrementará la eficiencia y la competitividad de los sistemas eléctricos y reforzará la seguridad del suministro eléctrico de ambos países.

La tramitación de esta nueva infraestructura recoge las principales propuestas planteadas por los diferentes agentes institucionales y sociales del territorio durante el proceso de participación pública llevado a cabo en 2017-2018.

Entre las sugerencias recibidas, se han incorporado al anteproyecto y al estudio de impacto ambiental el soterramiento del trazado terrestre que discurrirá entre la subestación de Gatika y la costa, el desmontaje de las líneas de evacuación de Lemoiz y la adopción de medidas específicas para la integración paisajística de la estación conversora que reducirán su impacto visual y sonoro.

Tras un diagnóstico territorial y ambiental, se han incluido propuestas sobre medidas preventivas y correctivas, además de un plan de vigilancia medioambiental. En el tramo submarino el diseño prioriza minimizar el impacto sobre los usos marítimos, como en los recientes cables instalados por Red Eléctrica en las islas Baleares.

Por otro lado, el desarrollo de este proyecto favorecerá el impulso económico de la región fomentando la participación de las industrias y proveedores locales, que podrán optar a las licitaciones para la contratación de los trabajos de construcción y de mantenimiento de la interconexión.

futente: https://www.inelfe.eu/fr/projets/golfe-de-gascogne

5.000 MW de interconexión

El enlace eléctrico entre Cubnezais (Francia) y Gatika (España) será la primera interconexión esencialmente submarina entre Francia y España.

Esta nueva infraestructura permitirá aumentar la capacidad de interconexión con Francia desde los 2.800 MW actuales a los 5.000 MW, lo que favorecerá la integración de energía renovable, incrementará la eficiencia y competitividad de los dos sistemas eléctricos y reforzará la seguridad del suministro de ambos países, avanzando en la consolidación del sistema eléctrico europeo, elemento clave para alcanzar los objetivos de descarbonización y de lucha contra el cambio climático que requiere la transición energética.

En la actualidad, España tiene un nivel de interconexión con el resto del sistema eléctrico europeo del 5,6% respecto a la potencia de generación instalada (un 2,2% a nivel de la Península Ibérica), una cifra aún muy lejana del objetivo marcado por la Unión Europea, de alcanzar el 15% para 2030 para cada país.

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